Estaba loca, joder, estaba loca. Tenía en su cabeza una locura preciosa. ¿Cómo no iba a perder la puta razón por ella?

Sep 12, 2012

While I was singing in the rain

Por fin, las nubes han teñido completamente de gris el cielo. Por fin la lluvia se ha hecho presente y ha invadido mis pulmones. Lluvia. Lluvia que se impone al calor y anuncia la próxima llegada del otoño.
Saqué de mi armario mi gorro morado para el frío y le quité el polvo. Tomé el paraguas solo para que mamá no me regañara aunque únicamente caía una pequeña brisa, y decidí salir. Me fui a caminar por las calles y a saludar a los charcos. Me fui a respirar el olor a tierra mojada, a sentirme yo por un momento.
Las gotas de lluvia comenzaron a caer intensamente, y de repente, sonreí. No podía haber otro momento más oportuno, tenía que ser ahora. Tomé el paraguas con fuerza con mi mano derecha y con la otra me sostuve de un asta. Y comencé a girar y a girar, y a cantar con el alma I’m siiiiiinging in the raaaain…
Ahí estaba yo, sintiéndome extrañamente feliz en un lunes que normalmente resulta odioso. Y es que no podía haber sido de otra manera. Por un momento me olvidé de todo y de todos, incluso de ti. Borré el vacío en el estómago que aún sentía desde ayer. Borré todo rastro de dolor que tu indiferencia había dejado en mis entrañas. Y quise deshacerme también de las futuras reservas de ilusiones y sonrisas tontas que sabía que surgirían de inmediato cuando me saludaras solo por cordialidad o cuando creyera estúpidamente que por un momento me he cruzado en tus ojos, pero no tuve éxito. Aunque asegurara que no me comportaría como niña tonta ante tu presencia, siempre resulto ser inestablemente inestable.
Pero dio igual, porque la lluvia estaba ahí, conmigo, lavándote fuera de mi pelo y fuera de mi mente…

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