Estaba loca, joder, estaba loca. Tenía en su cabeza una locura preciosa. ¿Cómo no iba a perder la puta razón por ella?

Oct 7, 2013

Texto #2

Hoy he llegado temprano a la escuela, sólo unos cuantos minutos antes de la hora de entrada. La he librado. No soy una más de los que se quedan fuera de la clase. Me siento en mi lugar y pongo la música en mis oídos a todo volumen. Eso es. Escapar de la realidad por unos instantes. Quisiera hacerle caso a ella y no tener esta cara ni este humor, pero ya no soy tan buena fingiendo que me encuentro bien cuando me está llevando el carajo. Aunque igual lo sigo intentando.
Quiero ignorar todo, pero la herida empieza a dolerme. La herida que me gané en la mañana por no fijarme por dónde camino. ¡Qué estúpida! Pero no me da vergüenza, al contrario, me da risa. ¿Qué más me queda por hacer si no es reírme de mi torpeza? Mis compañeros me miran extraño. Supongo que no es normal que alguien muestra tanta alegría a esas horas de la mañana. Dicen que seguro me he drogado y comienzan a reírse conmigo.
Poco a poco empieza a llegar más gente. Charlo un rato con algunos, escucho música, y nada. No sé cuánto tiempo ha pasado, pero parece mucho. Me fijo en la hora y me doy cuenta de que ya es demasiado tarde: el maestro no llegará. Perfecto. A pesar de mi gusto por ella, no tenía ganas de empezar mi día tratando de hacer que los elementos del lazo izquierdo de la reacción química sean los mismos que los elementos resultantes del lado derecho. Tampoco tengo ganas de pensar.
Hoy el sol se ha quedado oculto detrás de las inmensas nubes grises y el viento frío hace bailar los árboles de la ciudad. Pero no tengo ganas de nada, ni siquiera de salir a las calles y disfrutar de este clima tan delicioso, pero si no encuentro la manera de arreglar las cosas seguiré sintiéndome perdida.
“Me gustaría que no definiera mi estado de ánimo ni el color de mis días, pero no puedo. No puedo negar lo que ya es un hecho, no puedo revertir lo que ya es irreversible.”



Oct 3, 2013

Texto #1

La mayor parte del tiempo nunca sé qué hacer.
Odio lastimar a las personas, pero suelo ser tan estúpida en estos casos que siempre termino haciéndolo.
Soy una cobarde. Esa es la palabra correcta para describirme. Desearía poder regresar el tiempo y evitar hacer lo que sea que hice para llegar al punto en el que estoy ahora mismo. No es la primera vez que esto sucede, y siempre que sucede, siento estas ganas de no sentir nada, de no sentir atracción por nadie, de no estar enamorada de nadie, porque son cosas complicadas, y creo que yo soy aún más complicada y sólo logro hacer daño, y odio eso. Odio que los demás sufran por mi culpa.
Mierda. Joder. Carajo.