Estaba loca, joder, estaba loca. Tenía en su cabeza una locura preciosa. ¿Cómo no iba a perder la puta razón por ella?

Sep 10, 2016

No puedo soltarte.

Me pregunto qué pensarás tú de todo esto. Me pregunto si sentirás las cosas lindas que me escribes, cuando de pronto me besas y ya no podemos parar.
A veces se me olvida que ya no somos. A veces te siento de nuevo conmigo que me descubro siendo inmensamente feliz, como si todo hubiese quedado en el pasado y nos estamos dando la oportunidad de intentarlo de nuevo. Pero no por mucho tiempo, en seguida me cae el veinte. Tú y yo ya no somos. Pero entonces ¿qué somos? ¿Qué estamos haciendo? ¿Somos “amigos” (así entre comillas) acaso? ¿Lo podemos definir así? ¿Para ti eso somos?
Tengo miedo. Miedo de lo que me estoy haciendo. Aún te amo. Y definitivamente no te estoy superando, ni mi amor ni mis ganas han disminuido ni una micra, y tengo la sospecha de que, aunque me niegue a admitirlo, en el fondo aún quiero que regreses. Y tengo una sospecha más grande  de que yo para ti ya soy un círculo cerrado, no hay retorno, sólo besos y abrazos y sexo cuando tienes ganas. Y qué mierda.

Tengo miedo de lo que me estoy haciendo… pero es que no puedo y no quiero soltarte.