Estaba loca, joder, estaba loca. Tenía en su cabeza una locura preciosa. ¿Cómo no iba a perder la puta razón por ella?

Jun 5, 2012

Aquellas hojas amarillentas


Sentí deseos de recordar el pasado. De leer todo eso que plasmé en aquellas hojas de ese cuadernillo, ahora amarillentas por el paso de los años. Deseos de revivir aquellas sensaciones incomparables cuando escribía cada punto, cada coma, cada palabra y cada signo de puntuación, para reflejar mi vida a cada paso que daba…
Y no, no me afecta hacerlo. Estoy en casa, estoy a salvo.
Pero no quiero ir a la escuela. Bueno, sí quiero, quiero estar con mis amigos y todo eso, pero sé que mi corazón aún no está listo para no latir a un ritmo anormal cada vez que se topa con esa sonrisa.
Es distinto, ya no le pienso, es cierto, pero uno nunca sabe. Por más que me gustaría, no puedo controlar mis sentimientos. No sé que pueda suceder en el momento que se cruce por mis ojos. No lo sé.
Aquí en casa me siento a salvo. Pero allá, no lo sé. Con él cerca, estoy expuesta a todo. Cualquier cosa puede pasar… y no quiero volver a caer. Ya no.

1 comment:

  1. me quede sin palabras.. que hermoso texto! escribis hermoso. Un beso linda.

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