Estaba loca, joder, estaba loca. Tenía en su cabeza una locura preciosa. ¿Cómo no iba a perder la puta razón por ella?

Apr 17, 2012

Cuando le echo de menos...

Extraño cosas como verle de lunes a viernes de 7 de la mañana a 2 de la tarde. Cosas como sentir esa facilidad para hablar de lo que me pasa. Cosas como tener la certeza de que, pase lo que pase, siempre tendría un hombro sobre el cual llorar.
Ella me conocía perfectamente, no necesitaba preguntarme cómo estaba porque sabía cuándo es que me encontraba feliz y cuándo estaba a punto de caerme de rodillas a pesar de que yo lo disimulaba tan bien. Ella me aconsejaba sólo lo que sabía que yo podía hacer. Ella era la única persona con la que disfrutaba mojarme bajo la lluvia, porque no lo hacía sólo por acompañarme, lo hacía porque también amaba hacerlo. Ella era la única persona que me decía las cosas como son, sin adornos para disfrazarlas.
En días como hoy, cuando la lluvia cae por mi ventana y me invita a empaparme de ella, es cuando más la extraño, porque la recuerdo, recuerdo cómo solíamos saltar sobre los charcos y sonreír. Recuerdo muchas cosas; echo de menos muchas cosas… porque ella era realmente una hermana para mí. Una hermana con la que quizás no convivía mucho, pero que siempre estaba ahí para mí. Siempre.

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