—Me rindo –susurró.
Y fue todo.
Era lo que esperaba, después de todo yo
había provocado la situación.
Fue todo.
Caminamos juntos por última vez.
Tomamos juntos el autobús por última vez.
Ya no éramos nada, sólo dos extraños
compartiendo un asiento, evitándose la mirada.
Ya era tiempo. Perdimos el juego.
Distancia 1 – 0 Tú y yo
No dejamos de querernos, lo que nos pasó fue la vida.
Y aquí estoy. Con la vida rota en el sofá…
y asustada, sintiendo que si
volvieras, lo dejaría todo por ti una vez más.